SUCESION APOSTOLICA:
Iglesia Católica Antigua, Sede de la ciudad de Utrecht,Reino de Holanda
Iglesia Ortodoxa Jacobita, Sede de Antioquía y Iglesia Católica Roma

viernes 23 de diciembre de 2011

TODAS LAS IGLESIAS DE LA “RED DE IGLESIAS RENOVADAS DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ECUMÉNICA LATINOAMERICANA”, SON CATÓLICAS.


EN ESTA RED DE IGLESIAS RENOVADAS LATINOAMERICANAS SE ENCUENTRAN:
. IGLESIAS CATÓLICAS, ORTODOXAS, ANGLICANAS, VETEROCATÓLICAS  Y OTRAS.

Para comprender mejor esta afirmación incluimos el artículo siguiente:

¿SON TODAS LAS IGLESIAS CRISTIANASCATÓLICAS?
Revda. Ana Ligia Rovira y Pbra. Ximena Sánchez Rovira.

“Entonces Jesús acercándose les habló en estos términos: A mí se me ha dado toda potestad en el cielo y en la tierra: vayan pues, a instruir a todas las naciones en el camino de la salud, bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Enséñenles  a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y estén  seguros en que yo mismo estaré continuamente con ustedes hasta la consumación  de los siglos” (Mt 28,18-20).
 
Jesús envía  a todos y a todas a realizar su mandato de llevar su  “buena noticia” (Evangelio) a todos los pueblos del mundo. Por ello todas y todos quienes hemos decidido seguirlo (obedecer el su voluntad de amarnos como hermanos y de transformar el mal en bien, vivir en su paz, su misericordia y su justicia) somos su familia y esto significa ser su Iglesia. Por eso sabemos que su Iglesia es una, Católica, que significa universal, o sea, de todos,  de todas y de  la creación total.
 
En nuestro país por ignorancia, negocio y poder se cree que sólo  es Católica la Iglesia que dirige el Papa, cuya sede está en Roma, de ahí  que debe llamársele: Católica, Apostólica y Romana; no solo Católica; pues  ella es un pedacito de la Iglesia Instaurada por Jesús; por ello en  Mt 18-20 Jesús nos dice: …”donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Esto nos debe hacer pensar que Jesús no es propiedad privada de la  Iglesia Romana.
 
Jesús se entregó por todas y todos sus hijos e hijas; Él es el salvador de  la humanidad, no sólo, como creen los católicos romanos: de los miembros de su Iglesia. Jesucristo es el Salvador de toda la creación de Dios, del Universo entero; de la humanidad. En el libro de los Hechos de los Apóstoles se nos dice: “El grupo de los creyentes tenía un  solo corazón y un sola alma” (Act 4,32) Jesús nos invita a todas y todos diciéndonos así “Amémonos unos a otros ya que el Amor es de Dios” (1 Jn 4,7).
 
Esto nos hace pensar que el amor nunca se acaba y que no es propiedad privada de nadie y mucho menos de alguna Institución humana, llámese Iglesia, Congregación, Comunidad, Misión, Convento etc. Jesús nos ha escogido  para seguirlo, por ello nuestra función  en el mundo es dar frutos de vida cristiana y ser testigos proclamadores de su luz.
 
Jesús nos llama a realizarnos como personas en la comunidad humana, por ello todos y todas estamos llamados (as) a vivir la fe según la voluntad de Dios que nos eligió en Cristo para pertenecer a su pueblo (Iglesia) y a ser sus Hijos e Hijas para heredar su Reino.
 
Como dice San Pablo a los Efesios (1,3-12): “¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo que por medio de Cristo nos ha bendecido desde el cielo con toda bendición del Espíritu! Porque nos eligió con él antes de crear el mundo, para que estuviéramos consagrados y sin defecto a sus ojos por el amor; destinándonos ya entonces a ser adoptados por hijos suyos por medio de Jesucristo –conforme a su querer y  su designio-, a ser un himno a su gloriosa generosidad.
 
La derramó  sobre nosotros por medio de su Hijo querido, el cual, con su sangre, nos ha obtenido la liberación, el perdón de los pecados; muestra de su inagotable generosidad. Y  la derrochó con nosotros - ¡y con cuánta sabiduría e inteligencia!-, revelándonos su designio secreto, conforme al querer y proyecto que él tenía para llevar la historia a su plenitud: hacer la unidad del universo por medio de Cristo. Por su medio, pues por él Dios hizo de nosotros su heredad (a esto habíamos sido destinados, conforme al proyecto de aquel que activa el universo según su plan y designio), para los que ya esperábamos en Cristo fuéramos un himno a su gloria.
 
Después de lo dicho : Sí  Todas las iglesias cristianas son católicas aunque no todas llevan tal nombre; pero no todas sonRomanas; y ya es hora de que lo sepamos y no nos dejemos engañar  con el cuento que la única Iglesia es la Católica Romana la cual no es más que una Institución  de  poder y prepotencia.
 
Una pirámide que tiene en su lugar más elevado a un ser humano llamado Papa; al cual hacen creer  y cree que es la representación de Jesús en la tierra, el manda más, el rey, a quien hay que obedecer y el poseedor de todos los poderes divinos. Basta leer la historia de la Iglesia Católica Romana para darse cuenta de cuán falsa  es su estructura: pirámide temible, orgullosa y creída de sí misma… ¿Qué tiene que ver con el pobre de Nazareth, Jesús, el humilde, el servidor, el misericordioso?...
 
El Estado vaticano no es otra cosa que un imperio con todos sus defectos: dinero, vestimentas orgullosas y distintivas de los demás; semejante a los reinados de los ricos de las tierra… Por todo ello y por sus políticas alejadas del amor a que Jesús nos invita, muchas personas de verdadera fe, han organizado durante siglos comunidades, iglesias, que siendo católicas han decidido dejar de ser romanas para ser seguidores verdaderos de Jesús, el pobre.
 
En el Evangelio de San Juan cap. 15,26-27 se nos dice: “Por donde se viene a cumplir la sentencia escrita en su Ley: me han aborrecido sin causa alguna. Mas cuando venga el Consolador, el Espíritu de Verdad que procede del Padre, y que les enviaré a través de mí.
 
Y también ustedes darán testimonio, pues desde el principio están conmigo”. Este trozo del Evangelio de San Juan, en (1cor 3,16) y en Efesios 2,22; nos enseña que la Iglesia (Católica) Universal es creación de Dios, construcción de Cristo, animada y habitada por el Espíritu Santo; y fue confiada a seres humanos (Apóstoles-Apóstolas) escogidos por Jesús bajo la acción del Espíritu Santo (Act 1,2) y luego en 1 Tim.
 
 4,14 nos dice “no descuides el don que hay en ti que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio”.  Lo mismo nos recuerda 2tim 1-6. Toda la familia de Cristo (Iglesia Universal-católica) saca su vida profunda de su unión con Cristo cepa realizada por el bautismo y la eucaristía bajo la dirección del Espíritu, las palabras de Cristo. Amándonos unos a otros (as) producimos el fruto que Dios aguarda de nosotros y nosotras; con todo esto debería ser la Iglesia Universal de Jesucristo su familia, la unidad   misma de las personas divinas presentes en todos y todas.
 
Por tanto, el orgullo, el poder y la altanería de diversas  Iglesias y de manera especial de la Iglesia Romana de pretender ser la única, olvida, por conveniencia, el verdadero servicio a los más pobres y necesitados.  La Iglesia de Jesucristo es guiada por el Espíritu Santo (Jn 16,13) que es el soporte de la verdad. En Efesios 3,6 se nos recuerda que la iglesia es el cuerpo de Cristo, nacida de un solo bautismo (Ef 4,5) nutrida con un solo pan (1cor 10,17) que se reúne en un solo pueblo (gal 3,28) a todos  los hijos e hijas  del mismo Dios y Padre( Ef 4,6) que borra las divisiones humanas reconciliando en un solo pueblo a sus familiares. Esta es la verdadera catolicidad. (Gal3,11).
 
Dios quiere la unidad de todas las diversidades humanas, la adaptación de todas las culturas (1cor 9,20ss). Las Iglesias, comunidades, o como nos llamemos, conformamos la Iglesia de Jesucristo. Siempre habrá diferencias en las maneras de organizarnos y de develar los misterios de Dios; pero ya es hora  de buscar la unidad en un mismo Espíritu que nos ayude a repartir el pan por todas las casas y pueblos, con alegría y sencillez de corazón “Alabando a Dios y haciéndose amar de todo el pueblo”. (Act 2,47)
 
Mons. ++ Higinio Alas Gómez.
Comunidad de Comunidades Nuestra Señora de Guadalupe
Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuménica Latinoamericana (CONFEEL).

jueves 13 de octubre de 2011

TE ESPERAMOS...

INVITACION ORDENACION EPISCOPAL

Apreciadoshermanos en Cristo y María.

Salud, paz y bendiciones.

Conla más profunda gratitud a Jesús, María y a nuestro amado Padre Dios, tengo el  honor de adjuntarles la INVITACIÓN de la solemne  Ordenación Episcopal de nuestro amadísimohermano en Cristo, Mons. Orlando Enrique Rojas Bonilla, quien recibirá la Legítima Sucesión Apostólica  para ser el pastor en calidad de Administrador Apostólico de nuestra Iglesia Comunidad de Comunidades Ntra. Sra. de Guadalupe en Panamá.

El es miembro de la Conferencia Episcopal Ecuménica Latinoamericana, por lo que atodos nuestros hermanos obispos y arzobispos de CONFEEL les ruego haceroraciones con sus comunidades renovadas, a fin de que el Espíritu Santo locolme con  sus dones para que a través deél, se desarrolle el reino de Dios en nuestra Nueva sociedad.

Affmo.en Cristo y María.
Mons.++Higinio Alas.

sábado 27 de agosto de 2011

ORAD POR QUIENES OS MALDICEN.



Una Oración por el Sueño de Dios.
Reverenda Ana Ligia Rovira Ugalde
Reverenda Ximena Sánchez
 
Dedicada a Mons. Juan Antonio Ugarte Pérez, Arzobispo de Cusco, Perú, de la Iglesia Católica Romana y a todos sus seguidores (as).
 
Oración:
 
“Ved qué dulzura, qué delicia convivir con los hermanos unidos”. Sal 132.
 “El grupo de los creyentes unían un solo corazón y una sola alma”
Hechos de  los apóstoles
“Mucha paz tienenSeñorlos que aman tus leyes.” Sal 118, 161-168.
Dios mío, hazlo recordar que un Arzobispo no es más que un encargado de administrar una territorialidad, en cuanto a organización, dirección y gobierno eclesiástico.
Recuérdale, Padre Nuestro que Jesús nunca ordenó obispos, ni arzobispos y que a todos y todas las bautizadas en su Espíritu les otorgó el don de profetas, sacerdotes y reyes (servidores).
Concédele Señor recordar, también, que  estos grados han sido creación de la Iglesia Católico Romana  y que las demás iglesias católicas han seguido, ingenuamente tales ordenaciones las cuales no son la mayoría de las veces, más que formas de poder, porque han hecho que prive la lógica del Poder sobre la del Evangelio.
Transfigúralo ¡Oh Señor Jesucristo!, a tu imagen para que no olvide los versículos del 37 al 40 de Marcos, de su capítulo 9 cuando dice: “tomando después Juan la palabra, le dijo: Maestro hemos visto a uno que andaba lanzando demonios en tu nombre, que no es de  nuestra compañía y se lo prohibimos. No hay para qué prohibírselo, respondió Jesús, puesto que ninguno que haga milagros en mi nombre, podrá luego hablar mal de mí.
Que quien no es contrario nuestro, de vuestro partido es.
Y cualquiera que os diera un vaso de agua en mi nombre, en atención de que sois discípulos de Cristo, en verdad os digo que no será defraudado de su recompensa”
Señor, te suplicamos, que no nos dejes caer en la tentación de  aceptar la acusaciones que se le hacen al padre Alfredo Castañeda Yucra y al arzobispo Mons. Iriarte Blas por no pertenecer a la Iglesia Católica, Apostólica Romana.
Líbranos, Señor, de dejarnos tentar por las falsas confusiones generadas por la Iglesia Católico Romana que se cree la única Iglesia instituida por Jesús.
Dios Todopoderoso, de quien dimana la bondad y la hermosura de todo lo creado, haz que como Iglesias Renovadas nos alejemos de las posiciones orgullosas y enfermas de poder de la Iglesia Romana y como san Pedro escuchemos con humildad el llamado del Centurión Cornelio, … “varón justo y temeroso de Dios, estimado y por tal por toda la nación de los judíos” quien “recibió aviso del Santo Ángel, para que te hiciese llamar a su casa, y escuchase lo que tú le digas” Hechos 10,22. Oigamos así y obedezcamos los llamados del Señor, Dios Nuestro; hechos por nuestros hermanos y hermanas para que le sirvamos según la voluntad de Dios.
Perdona, Señor, al Arzobispo Ugarte que ha comenzado un proceso penal contra el Padre Castañeda por considerarlo, sin más derecho que el del poder humano, falso sacerdote y otórgale al Padre Castañeda la seguridad de que el Señor esté con él. Haz que nuestro hermano, como san Pedro, al ser acusado por los fieles circuncidados, por haberles llevado la Palabra de Dios a los Gentiles incircuncisos y comido con ellos en sus casas, les recuerde a los católicos romanos: Hechos 11, 16-18: “Entonces  me acordé de lo que decía el Señor: Juan a la verdad ha bautizado con agua, mas vosotros seréis bautizados por el Espíritu Santo. Pues si Dios les dio a ellos la misma gracia y del mismo modo, que a nosotros que hemos creído en Nuestro Señor Jesucristo, ¿quién era yo para oponerme al designio de Dios?
Dichas estas cosas, se aquietaron y glorificaron a Dios diciendo: “Luego también a los gentiles les ha concedido Dios la penitencia para alcanzar la vida”.
“El que tenga ojos para ver que vea y oídos para oír que oiga”.
Perdona a Monseñor Ugarte y a sus acompañantes por todas las mentiras proferidas, Señor, y quítales el miedo de perder el poder.
Dios nuestro, suscita en ellos tu fuerza salvadora, haz que adoren de verdad a Cristo que con su sangre ha adquirido el pueblo de la nueva Alianza y permítenos no quedar confundidos porque en Ti ponemos nuestra fe y nuestra esperanza.
Señor, te damos gracias por no habernos hecho autosuficientes, con el fin de que nos demos cuenta de que nos necesitamos unos a otros.
Padre Nuestro haz que quienes se creen autosuficientes comprendan lo inhumanos que son y lo lejos que están de tu sueño de que seamos hermanos (as) nutridos (as) por tu amor y tu misericordia.
Amén

domingo 7 de agosto de 2011

"Hay un cisma en la Iglesia entre la cúpula jerárquica y las bases" Hans Küng: "Diagnóstico: enferma terminal. ¿Se puede salvar aún la Iglesia?

"El papado actual es una institución de dominio que divide. El Papa divide a la Iglesia"

http://www.periodistadigital.com/religion/mundo/2011/07/30/diagnostico-enferma-terminal-iglesia-religion-hans-kung-papa-ratzinger-cisma.shtml

'Diagnóstico: Enferma terminal. ¿Se puede salvar aún la Iglesia?' Esta es la pregunta que se plantea en su último libro, publicado en Alemania por la editorial Piper Verlag, el teólogo crítico y especialista en ética mundial Hans Küng en su último libro."En la situación actual no puedo guardar silencio", dice Hans Küng. En su opinión la Iglesia Católica en encuentra inmersa en una grave crisis. Crisis que es necesario describir con objetividad y sin prejuicios antes de aplicar la terapia adecuada. Crisis que se plasma, entre oras cosas en censura, absolutismo y estructuras autoritarias.
Pregunta: Sr. Küng, me ha llamado la atención que su libro está impregnado de un cierto alarmismo. No podía seguir callando, debía escribir este libro en este momento concreto. Metáforas como "enfermedad", "recaída", "subida de fiebre" abundan en su libro. ¿A qué se debe este alarmismo?
 Küng: Alarma sí, pero no alarmismo. Si me permite, lo explico inmediatamente. He de decirle con toda sinceridad que en estos momentos, tan sólo un par de meses después de su publicación, veo las cosas incluso más negras que el color de la portada de mi libro. Tenemos una iniciativa de diálogo de los obispos que ha quedado en agua de borrajas. Creo que el sociólogo de la religión, Michael Ebertz (Friburgo), tiene razón cuando habla de una segunda crisis en la Iglesia Católica, después de la crisis de los delitos sexuales. El episcopado se muestra obviamente incapaz de comunicarnos qué es lo que ha pasado, para que se pueda encauzar debidamente el diálogo. Seguimos sin saber cómo proceder para iniciar dicho diálogo, los obispos no se ponen de acuerdo y quieren excluir determinados temas. Recientemente hemos asistido a una serie de acontecimientos muy desagradables que justifican tanto mi análisis como mi alarma.
Pregunta:Usted ha llegado a decir que estamos en la segunda fase de la crisis. Ha hablado de falta de disposición a dialogar. Aclárenos, por favor, este punto.
Küng:Suponemos que los obispos han aprendido que no pueden seguir actuando de una forma tan autoritaria como hasta ahora, que han de escuchar al pueblo. Pero no es así, ni siguiera han aprendido eso. Creo que ¡nosotros somos el pueblo! La gente dice: se nos está agotando la paciencia, queremos participar en las decisiones, también en nuestras parroquias. Queremos elegir a nuestros obispos, queremos ver a mujeres en los diferentes cargos, queremos que haya agentes de pastoral, hombres y mujeres, que sean ordenados/as sacerdotes. Son eslóganes y demandas que reflejan el descontento de la gente. De hecho, se ha producido un cisma dentro de la Iglesia entre los que, ahí arriba, piensan que pueden seguir actuando con el estilo de siempre y el pueblo y una buena parte del clero liberal.

Pregunta:¿Qué reacciones ha desatado su libro hasta la fecha?
Küng: Se lo he enviado a todos los obispos alemanes y hasta ahora las reacciones han sido, cuando menos, cordiales. También se lo he enviado al Papa Benedicto con una cortés carta en la que le expongo como, en el fondo, mi intención es ayudar a la Iglesia, aunque tenga una idea diferente de cómo deberíamos proceder. Él me ha hecho llegar su agradecimiento, lo que me parece un gesto positivo. Tengo sumo cuidado en intentar conducir el debate con objetividad, sin traspasar la barrera de la ofensa personal y sin que la cuestión devenga en un asunto personal.
Pregunta: ¿Qué reacciones ha provocado entre los laicos?
Küng: En pocas ocasiones he recibido tantas cartas agradeciéndome el libro, a pesar de tratarse, de hecho, de un análisis algo depre que puede producir desaliento. Me agradecen mucho que afirme que la recuperación es posible. El libro está repleto de propuestas concretas. No me puedo quejar de las reacciones, todo lo contrario, me anima mucho recibir casi a diario cartas de tanta gente, muchas veces de gente sencilla.
Pregunta: ¿Cuáles son para Ud. los principales síntomas de esta crísis de la Iglesia Católica que diagnóstica en el libro?
Küng: Básicamente que las parroquias se están secando lentamente, en parte a causa del mensaje dogmático que viene reiteradamente prescrito desde arriba. Naturalmente tenemos también el problema de los cargos eclesiáles. En el libro lo ilustro con el ejemplo de mi propia comunidad en Suiza. Durante mucho tiempo hemos tenido cuatro sacerdotes (los "cuatro caballeros"); hoy no queda ninguno. Seguimos teniendo a dos jubilados y a un diácono. El diácono lo hace fenomenal, un alemán, por cierto. No obstante, no puede presidir la eucaristía por no haber sido ordenado sacerdote. Y no puede ser ordenado sacerdote porque está casado. Es completamente absurdo. Hemos de abordar una serie de puntos muy concretos: 1. el celibato ha de ser opcional. 2. las mujeres han de tener acceso a los cargos eclesiales. 3. se ha de permitir que los divorciados participen en la eucaristía; 4. se han de establecer comunidades eucarísticas entre las diferentes confesiones sin esperar otros 400 años.
Pregunta: Estos son algunos puntos para la terapia. Volvamos al diagnóstico. ¿Cómo denominaría Ud. la enfermedad que afecta al nucleo de la Iglesia Católica?
Küng: La enfermedad es el sistema romano. Lo introdujeron los Papas de la denominada Reforma gregoriana, en honor a Gregorio VII. Así fue como se introdujo el papismo, el absolutismo papal, según el cual una sola persona en la Iglesia tiene la última palabra. Esto produjo la escisión de la Iglesia Oriental que no aceptó dichas modificaciones. De esa época procede el predominio del clero sobre los laicos. Padecemos un celibato para todo el clero que se introdujo en el siglo XI. Aquí pienso que está el origen de la enfermedad. Ahí surgió el germen. Se intentó erradicarlo con la Reforma pero en Roma encontró resistencia. Con el Vaticano II se intentó luchar contra todo esto. Tuvo un éxito parcial, aunque no se permitió debatir ni sobre el celibato ni discutir sobre el papado. Se puede considerar que el Concilio tuvo éxito a medias. En estos momentos la situación es calamitosa. En Roma, en lugar de haber aprendido algo, como hubiera sido de esperar, y haber emprendido el camino de la liberalización, los dos Papas restauracionistas -Wojtyla y Ratzinger- han hecho lo contrario. Han hecho todo lo posible para que el Concilio y la Iglesia retrocedan a una fase preconciliar.
Pregunta: ¿Se refiere al Concilio Vaticano II que intentó producir una cierta apertura?
Küng: Sí, los frutos del Concilio Vaticano II fueron excelentes: integró el paradigma de la Reforma en la Iglesia, incorporó las lenguas vernáculas a la liturgia, todo el pueblo participa hoy activamente en la liturgia, se revalorizó el papel de los laicos y el de la Iglesia Oriental. Incluso se ha producido una integración de los paradigmas de la Ilustración, de la Modernidad. Desde entonces se reconoce la libertad de culto y los derechos humanos; y tenemos una actitud positiva hacia las religiones del mundo y hacia el mundo secular. Pero éstos son precisamente los puntos en lo que Roma quiere retroceder. Roma lo tiene todo organizado para retener el poder.
Pregunta: Si le he entendido correctamente, desde hace unas décadas, en la Iglesia Católica, se ha producido una recaída, un retroceso, una fuerte concentración en el sistema de dominio romano ¿esto es lo que Ud. Critica?
Küng: Sí. Esto queda de manifiesto en los siguientes puntos: primero, se han ido publicando continuamente documentos sin preguntar al episcopado y sin consultar a nadie previamente. Se trata de documentos de la curia que subrayan la pretensión de estar en posesión de la verdad, el monopolio sobre la verdad de la Iglesia Católica. En segundo lugar, tenemos toda la desafortunada normativa relacionda con la moral sexual que se ha ido publicado. Esta es la línea. En tercer lugar, tenemos la política de elección de personas. De forma sistemática, para los puestos de obispo y otros cargos de la curia se eligen exclusivamente personas fieles a esa línea. He escrito un capítulo entero sobre los motivos por los que los obispos guardan silencio: porque ya han sido seleccionados, porque previamente se han comprometido, porque en la ordenación han de prestar juramento al Papa, porque no pueden hablar libremente. Por eso escuchamos de todos la misma opinión. Los obispos se encuentran en una situación de gran presión, por una parte la que les llega de arriba, por otra parte la de la comunidad creyente.
Pregunta: ¿Por lo tanto, Ud. dirige sus críticas también contra el monopolio de poder y el monopolio de la verdad del Papa?
Küng: Sí, exactamente.
Pregunta: ¿Esa sería la principal herida?
Küng: Me imagino que si hubiéramos tenido otro Papa en la línea de Juan XXIII, la institución de Pedro sería algo magnífico. Podría ser una institución de guía pastoral, que inspira, que une. El papado actual es una institución de dominio que divide. El Papa divide a la Iglesia. Esta es una tesis que no se toma suficientemente en serio. Según las últimas encuestas, el 80% de los católicos alemanes quieren reformas. El 20% que no las quieren son, por desgracia, los que sí son tomados en serio. Algunos obispos sostienen que entre los católicos hay dos grupos. No es cierto, no se trata de dos grupos. La mayoría quiere reformas. Es tan sólo una minoría de personas, con presencia en los medios, las que están en contra de las reformas. Ellos no representan a la Iglesia que deseamos tener. Como pueblo de Dios queremos una Iglesia en la que nos sentamos incluídos todos, no queremos un pequeño grupo dominante que controle todo.
Pregunta: Hay algo que no entiendo bien. Si Ud. critica al Papa actual y lo compara con otros Papas más liberales, entonces no es un problema de la estructura de la Iglesia, sino de la personalidad del Papa.

Küng: También recae en la personalidad del Papa. Joseph Ratzinger procede de un entorno conservador. Yo también procedo de un entorno conservador. Esto no es ninguna vergüenza, incluso se podría tornar en una ventaja. Pero él ha interiorizado este entorno. El vivió principalmente en Alemania sin conocer bien el mundo. Después se trasladó a Roma donde ha vivido en un gueto artificial en el que no se percibe lo que sucede en el resto del mundo. Al leer algunas declaraciones suyas, como el decreto que publicó sobre las otras Iglesias siendo aún cardenal, uno se pregunta: ¿dónde vive este hombre realmente, en la luna? Ahora ha anunciado una campaña de evangelización nada convincente. ¿Cómo se quiere evangelizar al mundo con un catecismo que pesa literalmente 1 kg? ¿Pretende torturar a la gente? Además está la cuestión de la Enseñanza de la Iglesia. El habla expresamente de la "enseñanza del Papa". Esto, por supuesto, no hay persona ilustrada que se lo tome en serio. ¿Quién va a admitir a estas alturas que una sóla persona reclame para sí el poder legislativo, ejecutivo y judicial sobre una comunidad de mas de mil millones de personas? En tercer lugar, se está dando un impulso problemático al tipo de religiosidad popular tradicional que se quiere promover. Se producen estas terribles escenas en la que un Papa besa la sangre de su predecesor en su relicario de plata. Pero, bueno ¿dónde estamos? Esto es oscurantismo medieval.
Pregunta: Aprecio que se indigna cuando habla del Papa actual.
Küng: No, no se trata del Papa actual.
Pregunta: En su libro le critica con dureza. Habla, por ejemplo, de boato y despilfarro, de estructuras autoritarias. ¿Se le podría reprochar: Küng habla con cierto resentimiento?
Küng: No. Creo que sigo teniendo la capacidad de poder hablar muy bien con el Papa personalmente. Seguimos manteniendo correspondencia y él sabe que mi preocupación es simplemente la Iglesia; pero que tengo una concepción diametralmente opuesta a la suya en lo que al camino a seguir se refiere. Me interesa resaltar que no hemos llegado a esta situación por el Papa Ratzinger, sino como evolución desde el s. XI. Aunque Joseph Ratzinger y su predecesor hayan hecho todo lo posible para volver a un paradigma medieval de la cristiandad.
Pregunta: Sr. Küng, ¿el sistema romano no se asienta en el Nuevo Testamento y en la Historia de la Iglesia?
Küng: No. La misma palabra "jerarquía" no la encontrará en el Nuevo Testamento. Sí que aparece seis veces la palabra "diaconia" con la famosa frase: "el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos". En esa misma línea tenemos también la escena del lavamiento de pies. Pero el Papa quiere ser señor entre los señores. Aparece como un faraón moderno. Si observamos las ceremonias en San Pedro, una sóla persona está en el centro, mientras los obispos se mantienen a distancia, como figurantes. Nadie tiene nada que decir, sólo hay uno que habla, sólo hay uno que lo decide todo. Esta no es una Iglesia de nuestro tiempo. Y no se corresponde en absoluto con el Nuevo Testamento ni con su época, donde reinaba la hermandad, donde las mujeres estaban presentes y donde había una comunidad carismática, como se ve en las comunidades paulinas.
Todo lo contrario de lo que se practica hoy en día. Hoy reina una estructura medieval que, en principio, sólo se encuentra en los países árabes. Nos recuerda al comunismo: se basa en el secretario de un partido único que decide todo. El resto ha sido elegido en función de su lealtad a la linea papal. Lo mismo pasa con los obispos. Aunque, cada vez hay menos creyentes que aceptan este sistema autoritario. Ni en Arabia se acepta ya a los autócratas. Yo sostengo que en la Iglesia Católica los autócratas tampoco tienen ningún futuro.
Pregunta: Ha dicho que la Iglesia Católica no está a la altura de la época moderna. No obstante, se podría objetar que esa es precisamente su ventaja. ¿En qué piensa Ud. que debería transformarse? ¿En una empresa moderna acorde a los tiempo? En ese caso, no ofrecería ninguna alternativa.
Küng: No es que yo sea un partidario absoluto de la modernización. La Iglesia debería, en primer lugar, volver a sus orígenes. Se trata de ver si todavía podemos apelar a Jesús de Nazaret o no. En mi libro describo una escena: es impensable que Jesús de Nazaret apareciera en una ceremonia del Papa, no tendría sitio. Es simplemente una manifestación de poder pomposa e imperial, donde todos aplauden y los señores de este mundo participan para ser vistos y recoger votos. Esa imagen no tiene nada que ver con la Iglesia que Jesús quería, es decir no tiene nada que ver con la comunidad de discípulos de Jesus. No se trata de modernizar a cualquier precio. En determinadas circunstancias, precisamente habrá que ofrecer resistencia a la Modernidad, justamente en los aspectos en los que es inhumana. He escrito suficientes libros críticos con la Modernidad, por ejemplo: "Anständige Wirtchaften" (Una Economía Honrada), que trata sobre la falta de moral de la economía. Lo que no puede ser es que adoptemos como solución la Edad Media, cuando lo que deberíamos es dar el paso de la Modernidad a la Posmodernidad.
Pregunta: Hans Küng apela a Jesús, el Papa apela a Jesús. ¿Qué puede hacer un laíco ante estos dos intentos de legitimación?
Küng: Debería leer la Biblia, así se daría cuenta de donde está Jesús. Cuando Ratzinger en calidad de teólogo, también como Papa, escribe sobre Jesús -aunque realmente no deberia escribir libros sino dirigir la Iglesia- lo hace sobre el Cristo dogmático que camina sobre la tierra. No habla de que Jesús contradecía a las instituciones religiosas de su tiempo, de que al final fue asesinado por los que se consideraban ortodoxos. Todo lo contrario, habla siempre del Cristo de los dogmas, de la Iglesia y de la administración.
Pregunta: Volvamos a los obispos. Ha mencionado que son todos muy fieles a la línea papal, y que se trata, de hecho, de un grupo hermético y estánco. ¿Cómo se ha llegado a esto?
Küng: Es como si el Papa pudiera nombrar él sólo a todos los obispos. Sobre todo se comprometen con su linea. Sucede literalmente como en el partido comunista, donde nadie tiene nada que decir salvo el jefe de Moscú. Por eso dicen todos los mismo. Si hablas individualmente con los obispos, te dicen: "Tiene Ud. razón, por supuesto, pero..."
Si tan solo hubiera un obispo en la República Federal Alemana que, por fin, dijera cómo está la situación, que así no se puede seguir, que se han de abordar reformas, se le echarían encima Roma y el Vaticano, que intervendrían a través del nuncio, etc. También tendría al resto de los obispos enfrente, en especial a la facción de Meisner, que intenta ejercer el terror sicológico en la Conferencia Episcopal y, naturalmente, a toda la curia romana. Tendría en contra a todo ese pequeño grupo de conservadores y sus agencias de prensa, las que difunden continuamente noticias. Tendría que ser muy fuerte. Aunque contaría, al menos, con el apoyo del pueblo.
Pregunta: En el centro de su critica está el sistema romano. Esta cuestión ya la hemos abordado. En la conversación previa a la entrevista ha comentado que preferiría no hablar de los casos de abuso sexual. No obstante, lo menciono porque hay un punto que deberíamos aclarar: ¿estos casos de abuso sexual son, desde su punto de vista, parte de un problema estructural? En su crítica al papado, habla Ud. precisamente de problemas estructurales.
Küng: Por supuesto. Siempre ha habido una animadversión hacia la sexualidad, no sólo en la Iglesia, también en la Antigüedad. Pero tenemos el problema del celibato del clero cuyo origen se remonta a las normas impuestas por los Papas del s. XI. No quiero decir, en absoluto, que el celibato desemboque ncesariamente en la homosexualidad o en el abuso sexual. En absoluto. Pero cuando decenas de miles de curas han de reprimir su sexualidad y, por muy buenos párrocos que sean, no pueden tener esposa ni familia, entonces tenemos un problema estructural. Estas condiciones hay que cambiarlas definitivamente. Aunque parece que es un tema sobre el que no se debe debatir. El Obispo de Rottenburg da una conferencia fabulosa sobre el Espíritu Santo, al que hay que abrirse, y se manifiesta a favor del diálogo; pero, al día siguiente, leo en la prensa -para gran decepción de muchos dentro y fuera de la diócesis- que el mismo obispo, que habla tan maravillosamente, ha suspendido una jornada sobre sexualidad en su propia academia. ¿Qué nos queda?
Pregunta: Esa jornada estaba prevista para finales de junio y el tema era la moral sexual actual.
Küng: Sí, y en lugar de asistir y defender sus ideas en las que está tan bien formado, escurre el bulto. Desautoriza a la directora de la academia y a todos los que quieren asistir. De esa forma deja claro que el diálogo del que habla no es más que una frase vacía.
Pregunta: ¿Cómo piensa que está actuando la Iglesia Católica con relación a los casos de abuso sexual?
Küng: Se sigue sin adoptar una postura clara, por ejemplo, sobre si los agresores deberán responder ante un tribunal civil o cómo se va a proceder, tal y como se deduce de las últimas noticias que llegan de Roma y de Estados Unidos. En Alemania dicen que ya se han disculpado y se da el caso por cerrado. Al mismo tiempo, ningún obispo quiere hablar de que sean cuestiones estructurales, ni de que hay que abordar de una vez por todas temas como el celibato de los hombres o la ordenación de mujeres. Pero, ¿por qué no?. Lo que se esconde detrás de ello, desde mi perspectiva, es simple y llana cobardía, lo contrario de esa franqueza apostólica que cabría esperar y de la que se habla en la Biblia, al igual que los apóstoles hablaban con libertad. Los obispos actuales callan. Y, si hay ocasión de ejercer su poder, lo ejercen.
Es una vergüenza que se abuchée al presidente de la Conferencia Episcopal Alemana en el Dia de la Iglesia. ¿Por qué? Porque él de forma arbitraria ha tomado la palabra con el fin de criticar el Memorando de los teólogos. Cuando el Memorando de los teólogos -firmado ya por 300- está redactado en términos exquisitos. Así no se puede seguir.
Pregunta: Hasta aquí el diagnósitico de la crisis. En este contexto recurre Ud. continuamente a la metáfora de la enfermedad, pasemos ahora a las propuestas para la terapia. Ud. tiene una imagen concreta de la reforma de la Iglesia. De nuestra conversación deduzco que la reforma que el Sr. Küng tiene en mente pasa por eliminar totalmente la institución de la Iglesia.
Küng: No, qué va, todo lo contrario. Me gustaría que reconstruyeramos la institución de la Iglesia desde abajo, por supuesto, con base en el Nuevo Testamente y en el humanitarismo.
Pregunta: Entonces, ¿hay que deshacerse totalmente de las estructuras actuales o no?
Küng: Hay que abolir, por supuesto, el absolutismo del Papa. Aunque se puede mantener y apoyar perfectamente una institución que dirija la pastoral, presidida por un obispo en Roma, siempre que sea en la dirección del evangelio. Podría tener incluso una función ecuménica. Lo que critico es que una única persona quiera decidirlo todo y, por ejemplo, que destituya a un obispo, como ha vuelto a hacer el Papa Ratziger, por primera vez desde el Concilio.
Tenemos el caso del obispo Morris de Australia. Se le destituyó porque dijo que no le quedaban curas y pedía la abolición del celibato y que se admitiera a mujeres al sacerdocio. Cuando se cesa a una persona de su cargo de esta forma sólo cabe concluir: esta no es la Iglesia de Jesucristo, esto es un sistema que exige una total identificación y ni siquiera a sus obispos les permite la menor divergencia.
Pregunta: No obstante, la institución del papado ¿le parecería aceptable si el Papa fuera más liberal, más abierto? ¿O diría que esta función del papado ya no está en consonancia con los tiempos que corren?
Küng: No. Siempre he estado a favor del equilibrio, del check and balance.Es bueno que haya una comunidad, también es bueno que haya algunas autoridades. Un hombre como Juan XXIII tuvo un efecto maravilloso en la Iglesia. Hizo más en cinco años que Wojtyla con sus docenas de viajes. Cambió toda la situación. Fue una gran oportunidad. No obstante, Sr. Casparry, he de confesarle que hoy tengo más confianza en las parroquias y no le quiero privar de una buena noticia que he recibido. Dos parroquias de Bruchsal, las comunidades romano-católicas de St. Peter y la comunidad parroquial de Paul Gerhardt, evangélica, escriben: "Damos por terminada la división que durante casi 500 años ha vivido la cristiandad en nuestra zona". Y añaden -espero que se publique pronto-: "Reconocemos que en todas las parroquias firmantes se vive igualmente como seguidores de Cristo y como comunidades de Jesucristo. Reconocemos que en nuestras parroquias Jesúcristo nos invita a la mesa del Padre y sabemos que Él no excluye a nadie que quiera seguirle. Por la presente, manifestamos expresamente nuestra recíproca hospitalidad".
Espero que haya muchas parroquias en Alemania que hagan lo mismo. Si los de arriba no quieren, a nivel parroquial podemos dar por superada y finalizada la escisión.
Pregunta: ¿Cómo se imagina Ud. esa Iglesia construida desde abajo? ¿Cuáles serían sus fundamentos institucionales? ¿No habría un riesgo de caos, de que la Iglesia se dividiera aún más en múltiples direcciones?
Küng: Lo que acaba de oir de Bruchsal es precisamente lo contrario a una escisión. Acerca a las parroquias. Y en la época del Concilio disfrutamos de gran unidad en la Iglesia. La división actual viene de arriba porque se ha intentado invalidar el Concilio, porque algunos están convencidos de que hay que volver a introducir la misa en latín. Ante estos hechos hay que protestar. Se puede ofrecer resistencia como en el caso de las monaguillas. Los creyentes dijeron simplemente: queremos que haya monaguillas y listo. Ahora, los de arriba intentan establecer que, al menos en las misas en latín, no haya mujeres. Necesitamos que haya una resistencia activa, de lo contrario la Iglesia se va a pique. Estamos en una situación desesperada, hemos perdido prácticamente a toda la generación joven. Esta es la diferencia con respecto a los países árabes donde cientos de miles salen a la calle. ¿Hay hoy 100.000 que salgan a la calle a pedir reformas en la Iglesia Católica? Continuamente me encuentro con padres que me dicen: "Sabe Ud. me da tanta pena que, siendo católicos convencidos, después de haber tenido siempre un buen ambiente familiar en casa, no consigamos que nuestros hijos participen en la Iglesia."

Pregunta: Ha hablado de desobediencia civil. ¿Puede concretar? ¿Qué hacen los curas en las parroquias?
Küng: os párrocos, en su mayoría, practican una desobediencia discreta. Si un padre evangélico se acerca a recibir la comunión, no le preguntan si es evangélico, tal y como se ha llegado a hacer en las jornadas de jóvenes de Colonia. Tampoco anuncian, tal y como se les vuelve a exigir, que de conformidad con el Papa, sólo determinadas personas puedan participar en la eucaristía. Los párrocos, los buenos párrocos, prescinden de esas normas y se las arreglan bastante bien. Aunque yo apoyaría que hubiera más párrocos como los de Bruchsal que sacaran a la luz su resistencia, de forma que la gente se de cuenta de que avanzamos.
Pregunta: ¿Es capaz la Iglesia Católica de iniciar ella misma la reforma desde dentro?
Küng: Bueno, conozco el sistema desde dentro y lucho por que se produzcan las reformas. Sé que tengo millones de personas de mi parte. En este sentido es cuestión de tiempo. Simplemente no podemos avanzar basándonos en un señor absoluto que prescribe lo que hay que hacer en el dormitorio (palabra clave: la píldora...) y que establece todas las normas desde su limitado campo de visión. Creo que la política papal ha demostrado ya ser un fiasco y no nos debería corromper más. La única pregunta que también se hizo el partido de la Unión Soviética, el partido comunista, es ésta: ¿hay algún Gorbachov que nos pueda sacar de este tugurio?
Pregunta: ¿Quiere decir eso que estaría a favor a de algo así como una Perestroika en la Iglesia? Eso requiere una personalidad muy carismática.
Küng: Reclamo una Glasnot y una Perestroika, especialmente para las financias de la Iglesia. Me gustaría saber cómo se pagan las cosas realmente en Roma, quién parte el bacalao.
Pregunta: Ese sería otro tema. La Perestroika sería para Ud...
Küng: ... la independencia, sí
Pregunta: Veremos si sus ideas y su visión de la Perestroika caen en suelo fértil y qué pasa en los próximos 20 años dentro de la iglesia católica. Una vez leído su libro, me inclinaría por un cierto escepticismo y pesimismo. No obstante, se encuentra entre las cosas buenas, pienso.
Küng: Sólo puedo apelar y esperar que haya suficiente gente que se ponga en pie y, por fin, se rebele.

Entrevista de Ralf Caspary al profesor Hans Küng  de
 

 

jueves 28 de julio de 2011

II CONFERENCIA EPISCOPAL ECUMÉNICA LATINOAMERICANA. (CONFEEL).



AL PAPA BENEDICTO XVI,
A TODAS LAS IGLESIAS CATÓLICAS, A LAS NUNCIATURAS APOSTÓLICAS, A LAS CONFERENCIAS EPISCOPALES, A LAS IGLESIAS CRISTIANAS, A LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU), A LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS (OEA),  A LA REPÚBLICA DEL PERÚ, ECUADOR LATINOAMÉRICA Y A TODO EL MUNDO.

DE: LA CONFERENCIA EPISCOPAL ECUMÉNICA LATINOAMERICANA (CONFEEL), 
DE: LA COMUNIÓN MUNDIAL DE IGLESIAS CATÓLICAS APOSTÓLICAS RENOVADAS (COMUNICAR),
DE: LA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA RENOVADA EN PERÚ (ICARPE),
DE LA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA RENOVADA EN ECUADOR (ICARE)

La Asociación Civil y Religiosa Iglesia Católica Apostólica Renovada en Perú (ICARPE), con Personería Jurídica Nº 12358859 SUNARP Lima y con Reconocimiento Internacional APOSTILLE certificado en el Ministerio de Relaciones Exteriores bajo el Número MRE631690111522264969, y con reconocimiento de la Iglesia Católica en la Dominus Iesus Nº 17 como verdadera Iglesia Particular, bajo la Presidencia de su Arzobispo Monseñor Juan Ernesto Iriarte Blas y en Coordinación y Comunión con el Arzobispo Monseñor Mario Vinicio Gómez Zapata Presidente de la Iglesia Apostólica Católica Apostólica Renovada en Ecuador (ICARE); Presidente de la Comunión Mundial de Iglesias Católicas Apostólicas Renovadas (COMUNICAR), Arzobispo Monseñor Steven Blas Colon Rivera (Estados Unidos de Norteamérica); el Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuménica Latinoamericana (CONFEEL), Arzobispo Monseñor Higinio Alas Gómez, (Costa Rica); Arzobispo Monseñor Dixon Gonzales Zúñiga (Costa Rica) Secretario de la Conferencia Episcopal Ecuménica Latinoamericana (CONFEEL); y los demás Obispos, Sacerdotes, Diáconos, Seminaristas y fieles cristianos en general comunicamos que:
1º El pasado 09 de Julio del Presente año, tuvimos en Lima Perú en la Dirección Av. La Mar Nº 108 Pueblo Libre, La 2da Conferencia Episcopal Ecuménica Latinoamericana (CONFEEL), y la consolidación de la Comunión Mundial de Iglesias Católicas Apostólicas Renovadas (COMUNICAR), con la presencia de 09 Obispos, 09 Sacerdotes, 02 Diáconos, 4 Seminaristas y Laicos todos representantes de nuestras comunidades.
2º Así mismo el día 10 de Julio de este mismo año del Señor 2011, en la Comunidad de la Asociación de Santa Rosa de Valle Grande, sito en la zona de la Parroquia y Colegio Santa Rosa de Valle Grande, en el local sito en Asociación de Vivienda Santa Rosa de Valle Grande MZ C lote 1, Ate Vitarte se celebró la Eucaristía  y dentro de ella la Consagración Episcopal de los Obispos Electos: Monseñor Juan Ernesto Iriarte Blas (Perú) identificado con DNI Nº 07952497 (Casado) y de  Monseñor Mario Vinicio Gómez Zapata (Ecuador) identificado con CN Nº 0201186475 (Casado), contando con la Presencia de 09 Obispos, 03 de los cuales fueron Consagrantes: Consagrante principal: Arzobispo Mons. Higinio Alas Gómez (Costa Rica) identificado con  Pasaporte Nº 0800600848 (Casado) Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuménica Latinoamericana (CONFEEL); 1er Co Consagrante Arzobispo Monseñor Steven Blas Colon Rivera (Estados Unidos) identificado con Pasaporte Nº 484143218 (Casado), Presidente de la Comunión Mundial de Iglesias Católicas Apostólicas (COMUNICAR) y 2do Co Consagrante Monseñor Dixon González Zúñiga (Costa Rica) identificado con Pasaporte Nº 1858516 (Célibe) Secretario de la Conferencia Episcopal Ecuménica Latinoamericana (CONFEEL), todos contando con sucesión católica y apostólica válida y legítima,  con la asistencia total de 09 Obispos,  09 sacerdotes, 2 diáconos, 4 Seminaristas, líderes y más de 1000 fieles testigos y participantes, y contando además con la presencia del Sr. Presidente de la Asociación de Vivienda Santa Rosa de Valle Grande el Sr Rodolfo Germán Jiménez Díaz, identificado con DNI Nº 04085118 y su junta Directiva, asimismo se consagró Diácono el Hermano Juan Lozano Lucio y 4 seminaristas tomaron Alba y recibieron los ministerios de Lectorado y Acolitado, con la asistencia y participación de todas las comunidades cristianas y las autoridades religiosas reconocidas de nuestras Iglesias, por la Renovación de la Iglesia Católica y Apostólica y para la evangelización y desarrollo integral de la familia, los pobres, los enfermos y marginados. Todo para la Gloria de Dios, la Salvación y el bien de todos.
Damos Gracias a Dios y a la Santísima Virgen de Guadalupe, así como a Santa Rosa de Lima, San Martín de Porres, San Francisco de Asís, a la Beata Teresa de Calcuta,  al Beato Juan Pablo II, a quienes hemos encomendado el nuevo Episcopado de nuestros hermanos, así como a todos los hermanos participantes en ambos eventos.
 ++ La Bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, con el pedido de su difusión. Lima Perú Julio del Año del Señor 2011
Fraternalmente en Cristo y en Santa María de Guadalupe:

Mons. Juan Ernesto Iriarte Blas                                         
Arzobispo de la Iglesia Católica      Apostólica Renovada en Perú (ICARPE).

 Mons. Mario Vinicio Gómez Zapata
Arzobispo de la Iglesia Católica Apostólica Renovada en Ecuador (ICARE)

Mons. Steven Blas Colon Rivera                                       
Presidente de la Conferencia Mundial de Iglesias Católicas Renovada (COMUNICAR)  
                                                               
Mons. Arzobispo Dixon González Zúñiga 
Secretario de la Conferencia Episcopal Ecuménica Latinoamericana.    (CONFEEL)                                                             

 Sr. Rodolfo Germán Jiménez Díaz
Presidente de la Asociación de Vivienda Santa Rosa de Valle Grande  
    
Mons. Higinio Alas Gómez
Arzobispo Presidente